domingo, 19 de julio de 2015

 PERDIENDO A LA JUVENTUD

Por: Juan Rivas Barrioneuvo
Juan.rivas.barrionuevo@gmail.com

En los últimos cinco años, los actos delictivos cometidos entre jóvenes de 12 y 23 años han aumentado al menos en 80%. Así lo informó la psicóloga forense, Silvia Rojas, basándose en los casos que ve diariamente en la División de Escena del Delito de la Policía Nacional.
La especialista señaló que antes el número de detenciones era de 10 jóvenes al día, mientras que ahora, esta cifra creció a 10 jóvenes por hora. Las causas de este preocupante crecimiento se centran en los padres y la familia, asegura.

"Los jóvenes no nacen violentos. Esta actitud la adquieren por problemas familiares y porque buscan refugio en los malos amigos y las drogas. Unos padres muy permisivos o muy rígidos forman hijos rebeldes", dijo Rojas, quien además es docente en la Universidad César Vallejo.
Para la psicóloga, los padres deben actuar ante los hijos tan pronto observen conductas negativas y rebeldes, como cuando los chicos no llegan a dormir, se escapan de la casa, empiezan a consumir drogas, matan animales o roban. "Antes que gritarlos o golpearlos, los papás deben llevar a sus hijos a un psicólogo para ver qué niveles de violencia hay en sus hijos", explicó.

Para evitar el incremento de las conductas, Rojas pidió que las autoridades atiendan los casos de maltrato físico, psicológico y violencia sexual al interior de las familias, pues en estos ambientes crecen muchos de los futuros delincuentes juveniles. 

La mayoría de bandas está conformada por jóvenes, utilizan a estos jóvenes porque saben que al realizar algún crimen podrán salir de la cárcel sin ningún problema por ser menores de edad. Ya desde muy pequeños entrenan a estos jóvenes sicarios y delincuentes, los hacen conocer de cerca la muerte, las drogas y el uso de armas se les hace de lo más normal.

Según la investigación de muchos psicólogos el problema surge desde el hogar, el principal agente son los padres y el entorno que los rodea, ya que, si un niño crece en un entorno violento, o ve que sus padres se drogan o roban para el menor esto se le hará de lo más normal es porque ello que la familia influye mucho en el futuro de aquellos que se vuelven delincuentes.

A mi parecer estos problemas surgen por la falta de interés que prestan los padres a sus hijos, piensan que con solo darles dinero o todo lo que pide su labor como padres ya está cumplida, pues esto no es así un hijo siempre requiere de amor, de comprensión, de cariño y de una guía, alguien a quien seguir e idolatrar como ejemplo.

La falta de asesoramiento y la falta de educación sexual hacen que uno sea padre a muy temprana edad, al no tener una clara idea de lo que es la responsabilidad sexual suelen aventurarse y como consecuencia se contagian de alguna enfermedad o en el peor de los casos ser padres sin desearlo, y esto es lo que crea a los malos padres, aquellos que no les importa ni al educación ni su bienestar a futuro por lo que esos niños crecen como grandes delincuentes.

Para ponerle punto final a esto se deberá de dar una solución no solo por parte de cada uno sino que también tendría que intervenir el estado dando charlas en escuelas, postas y demás lugares para informar a los jóvenes sobre tener una mala vida sexual llevada, esto haría que la cifra de padres jóvenes disminuiría y por ende ayudaría a que los nuevos niños por venir tengan una vida digna.

Así los padres venideros serian buenos padres y los hijos que tuvieran darían mucho por el país y por la generación no cayendo en el hoyo de la delincuencia y haciendo del Perú un país bueno, un país que podrá desarrollarse con más facilidad dejando una nueva generación forjada con valores.

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